viernes, 6 de noviembre de 2015

Titú en Sollana.

Sollana no es el pueblo donde ha nacido Titú, porque este niños travieso viene de mucho más lejos, pero es allí que, durante casi tres años, se escribieron y dibujaron la totalidad de sus aventuras. El pueblo se merecía con creces conocerlo en persona… y os puedo asegurar que fue muy bien recibido.

Y como Titú es un niño con una sonrisa muy comunicativa, ese día, el día de la presentación de su Equinoccio, fue también el equinoccio de todos los que vinieron a asistir a su despertar. Es lo que tiene un libro sobre los recuerdos: despierta lo olvidado, lo escondido en nuestra memoria, permitiéndonos, el tiempo de una luminosa sonrisa, volver a ser niño nosotros también.

Gracias, gracias a todos por compartir estos maravillosos momentos de luz, y correr con nosotros por las infinitas praderas de flores, madres de nuestra imaginación donde, por un breve instante, todos los sueños se vuelven posibles.















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